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Día del Maestro: nuestro pequeño gran homenaje

Día del Maestro - Materiales Escolares

El Día del Maestro se celebra cada 11 de septiembre en conmemoración a la fecha en la que falleció Domingo Faustino Sarmiento. Tal como explica el reconocido historiador Felipe Pigna en su sitio web, fue justamente el 11 de septiembre de 1943 que, durante la Primera Conferencia de Ministros y Directores de Educación de las Repúblicas Americanas, se decidió homenajear la figura de Sarmiento como educador.

Día del Maestro: la palabra de los protagonistas

En esta fecha más que especial debido al contexto que estamos atravesando, queremos destacar el trabajo de los maestros, no solo de Rosario sino de todo el país. Pues son ellos quienes tienen la ardua pero satisfactoria labor diaria de colaborar en la formación e instrucción de los más (y de los no tan) pequeños. Si bien este año el desafío fue aún mayor, los docentes continuaron ejerciendo su profesión con la misma pasión y dedicación de siempre. Lejos de las tizas y del pizarrón, supieron seguir motivando a sus alumnos. Por eso, en esta nota, los protagonistas son ellos. Nosotros nos limitamos a agradecerles por, sencillamente, abrirnos las puertas del futuro.

Dejar una huella en los demás

Nuestra primera entrevistada es la rosarina Cristina Barbagallo. A sus 56 años, se siente más que orgullosa de la hermosa familia que formó junto a Antonio, su marido, y a Tomás, su hijo. Cristina nos cuenta que hizo toda su secundaria en la Dante, donde desde hace 25 años trabaja como docente de italiano. “Mi debilidad son los más chiquitos. Tengo desde primero hasta cuarto grado y también soy docente del profesorado de italiano en primer año. Me encanta transmitir toda mi experiencia y saber que dejo algo de mi impronta en varias generaciones de docentes”.

Día del Maestro - Tizas

Cristina cuenta que encontró su vocación casi sin querer. “Comencé a estudiar para poder canalizar todo lo aprendido en el secundario. A medida que pasaba el tiempo, apareció mi primer alumno particular (hijo de una amiga), un adolescente con el que experimenté: transmití todos mis conocimientos y puse a prueba mi paciencia. No vengo de una familia de docentes, pero mi mamá siempre quiso que fuera maestra. Se sintió muy orgullosa cuando recibí mi diploma”, explica.

Día del Maestro: el amor de esos locos bajitos

“Como dije antes, mi debilidad son los más pequeños. Llegan y se me tiran encima. Me dicen ‘mami’ por equivocación, me llenan de besos”, indica Cristina. Asegura, además, que los docentes no sólo transmiten a los alumnos diversos conocimientos, sino que también tratan de inculcarles hábitos y responsabilidades. Les enseñan a tener empatía y respetar las diferencias. “Somos una escuela inclusiva, en donde los docentes aprendemos empíricamente cómo enseñar en el contexto. Vivimos en una sociedad compleja y tratamos de que transiten en ella con todas las herramientas que les podamos brindar; que su paso por la escuela los haga mejores personas y que algo de todo lo que decimos y repetimos incansablemente en el aula, les sirva para que puedan mejorar. Uno puede ser un gran abogado, un ingeniero excelente, un político exitoso. Pero de nada sirve sin humildad, respeto y responsabilidad”.

Un trabajo en equipo

Cristina confiesa que hoy se encuentra aprendiendo de esta virtualidad cosas inimaginables. “Es una tarea agotadora. Terminás trabajando muchas más horas de las normales. Sábados y domingos hacemos con mis paralelas los videos explicativos para que todos entiendan”. Por suerte, su familia la comprende, la apoya y contiene. “También pasaron cosas maravillosas; el reconocimiento de muchos padres por el gran esfuerzo”. Para ella, no fue un año perdido, sino un año especial en el que los contenidos se abordaron de otro modo. “Los conocimientos son importantes, saber mucho es importante. Pero de nada sirven si no se transmiten con pasión, con respeto y, sobre todo, con humildad y sinceridad. No tiene nada de malo decir que uno no sabe o no está seguro”.

Padres: nuestros primeros grandes maestros

Fabiana Suppo es colega de Cristina y da clases de informática desde hace 24 años. A diferencia de ella, Fabiana viene de una familia de docentes. “Mis padres (personas de inmensa paciencia) fueron grandes maestros que me enseñaron a ser libre, a respetar al prójimo. Se ocuparon y preocuparon por darnos la mejor educación que podían, porque consideraban que ahí estaba nuestro futuro”. Fabiana cuenta que estudió para maestra de nivel inicial porque siempre adoró a los más pequeños de la familia. Al vincularse con el mundo de las computadoras, se dio cuenta que lo suyo iba por ese camino.

Nueva realidad, nuevos retos

Entre los varios desafíos a los que la enfrentó la pandemia, Fabiana hace hincapié en las dudas, las ansiedades, las frustraciones, los aciertos, los temores. “Tuvimos que reinventarnos, construir otro tipo de presencia, otro tipo de vínculo, de lenguaje. Dicen que las crisis son oportunidades. Y creo que gracias a ella, nos volvimos creativos; encontramos la libertad para enseñar y para aprender. Tuvimos que aprender para poder enseñar. Nos equivocamos, corrimos riesgos y, por supuesto, también nos divertimos”.

Día del Maestro: estar al servicio de los más chicos

Fabiana destaca el rol de los docentes en la sociedad. “Somos nosotros, junto con las familias, los que les transmitimos a los recién llegados (los niños) los medios que les van a permitir transitar este mundo”. Para ella, ser maestro es poner el cuerpo, la mente y el amor al servicio de los pequeños. “Ser empático y flexible, capaz de fomentar la autosuficiencia, la curiosidad, la creatividad, la responsabilidad, el amor hacia el otro, la solidaridad, el respeto por la diferencia”.

Día del Maestro - Computadora Y Libros

Nuestra segunda entrevistada también hace hincapié en la importancia de promover el diálogo reflexivo y el sentido crítico hacia la injusticia. “Enseñarles a convivir con el otro. Intentar dejar una huella. No hay nada más bello que asistir al proceso de aprendizaje; la gratificación de ver que los alumnos están aprendiendo. La recompensa es enorme. Ser maestro conlleva una gran responsabilidad: somos los formadores de futuros ciudadanos, futuros adultos”. Por esta gran tarea que desarrollan incansablemente, queremos desear un feliz día a todos los maestros rosarinos, argentinos y, por qué no, del mundo. ¡Gracias por su trabajo y dedicación!

Día del Maestro: nuestro pequeño gran homenaje ultima modifica: 2020-09-11T10:30:00-03:00 da Julieta B. Mollo

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