Arte y Cultura

La Commedia dell’Arte revive en Rosario

Una singular propuesta teatral sigue en pie, rodando por Rosario y la zona: un carromato traslada la puesta en escena de Arlequín, servidor de dos patrones. El grupo que lo propone reivindica, como en un pase mágico, no sólo la obra como una actualización de Goldoni sino de todo el trasfondo filosófico revolucionaria que significó para la cultura universal la aparición de La commedia dell’arte.

La commedia dell’arte, en la Italia posterior al Renacimiento, posibilitó uno de los encuentros culturales populares: los personajes que improvisaban en escena (a partir de una estructura preestablecida) tramaban una historia en base a desentendidos lingüísticos, lo que generaba una perplejidad de lo desopilante para el espectador.

Eran obras que se representaban en la plaza pública, por actores que se dedicaban exclusivamente a su profesión (puede hablarse de un feminismo incipiente en el Cinquecento italiano, ya que comienza a haber mujeres en escena ya que los personajes femeninos, hasta ese momento, eran interpretados por hombres). Los actores viajaban de pueblo en pueblo haciendo teatro, en carros que hacían las veces de escenario tanto como de casa de los artistas.

Arlequín servidor de dos patrones. Photocredit: Verónica Brunello

Lo que constituyó un quiebre para la cultura, y un éxito para los personajes que respondían a una tradición y que se transformaron en arquetipos universales (así como Arlequín, también Pulcinella y Brighella, entre los zannis más reconocidos), al ingresar la Commedia dell’arte en las cortes de los últimos reyes franceses, significó también el fin de su época. Poco quedaba de ese mundo cuando Goldoni fijó en texto las comedias como La locandiera o La puta honrada.

Tablas rodantes

De la misma manera, el grupo teatral Tablas rodantes intenta recuperar una tradición que significa la base del teatro tal como lo conocemos en la actualidad. La puesta en escena se realiza en lugares públicos, y el pago por el derecho a espectáculo era una colaboración a la gorra. Así, se recupera la idea del arte popular que surgió entre los grupos que atravesaban Italia llevando sus obras. La commedia del’arte, justamente, era un movimiento de compañías teatrales que se trasladaban de pueblo en pueblo en un carromato (carromatto, ¿acaso el carro loco?). Tal como los viejos carros estaban armados con una ingeniería con esa finalidad, así es el carro de los rosarinos.

En Servidor de dos patrones, Arlequín saca provecho de una racha de suerte al ser contratado como ayudante, a falta de uno, por dos viajeros. El hambre es más fuerte y reclama sacar provecho de la situación, que solo puede prosperar en tanto es mantenida en secreto.

La vigencia de una máscara, Arlequín frente a su público. Photocredit: Verónica Brunello

Con casi nueve años llevando la obra por la ciudad y la región, conquistando al público con la maravillosa puesta, el grupo sigue vigente y constante. Las máscaras están vivas en Nicolás Jaworski, Ludmila Palavecino, María Franco, María Eugenia Santamaría,  Céasr Artero, Mumo Oviedo, Alexis Bressan. La obra cuenta con una musicalización en escena que es ejecutada por Alejo Castillo, Pedro Jozami y Mauro Orizi.

Un libro de consulta obligada

Así como en Rosario se actualiza la Commedia dell’arte, en muchos otros puntos de nuestro país vuelve a revalorizarse esta expresión cultural, ya no sólo como una recuperación de la matriz teatral sino también como una recuperación de las raíces italianas para muchos descendientes de italianos. Con la visita de Antonio Fava y la edición en español de su libro La máscara cómica en la Commedia dell’arte (Libros del balcón, 2018) se revitalizó el campo teatral de bibliografía que era difícil de conseguir en nuestro país. Esta es una edición muy cuidada, a todo color, a cargo de Juan Pablo Poggio; un material de gran valor. Con la excusa de la presentación del libro, Fava dictó un seminario en Buenos Aires, un espacio de reflexión que se repetirá seguramente el año próximo.

Nicolás Manzi

Autore: Nicolás Manzi

Nicolás Manzi es editor en UNR editora y HyA ediciones, dos sellos editoriales de la Universidad Nacional de Rosario. También lleva adelante un proyecto editorial independiente, Casagrande editorial, en el que promueve las obras de escritores e intelectuales de Rosario. Como escritor ha sido publicado en diferentes medios gráficos con textos de diversa índole.

La Commedia dell’Arte revive en Rosario ultima modifica: 2018-11-30T05:44:40+00:00 da Nicolás Manzi

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